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06 octubre 2008

Felicidades Papá

Seguramente te da la sensación que han pasado los años tan deprisa... Puede que aquella frase de Beltrand Russell que te gusta recordar – hacer es vivir más – se queda un pelín corta. Pero no es así. “Aprovechar” el tiempo es una palabra complicada. No se puede aprovechar algo que inexorablemente, y pese a que no queramos, sigue hacia delante sin mirar atrás.

Los días que paseabas con buen frío en bicicleta hacia los Salesianos, o cuando ayudabas a tu abuelo Pelegrí o en el Recholar. Cuando comenzaste a trabajar en Argo y a salir de montaña. Cuando te enamoraste. Cuando recibías buenos bocatas en la mili. Cuando comenzaste a estudiar de nuevo. Y fuiste funcionario. Y compartías vida con tu mujer. Y con tu hijo. Y la montaña. Y en los camping de playa y montaña. O cuando nos pelábamos de frío esperando el autobús del cole. ¿Te acuerdas?. Qué manía teníais de llegar siempre un rato antes de la hora. Yo sigo intentando seguir esa premisa sin lograrlo siempre. O cuando me recogías de las excursiones y los campamentos. O cuando me quedaba en casa de los abuelos, cualesquiera y teníais un rato de juventud. Y me disteis llaves de casa y todo comenzó a madurar. Esos años de adolescencia. Uff. Pero disfrutaste, seguro, porque me enseñaste muchas cosas que ahora se. Como a tener paciencia. A reflexionar y a intentar, todos los días, ser mejor persona. Luego vino la independencia. Después de muchos años, recobraste tu vida, que desinteresadamente habías compartido con tu hijo. Gracias. Y empezaste a mirar las cosas de otra forma. Seguro. Y a pegarle al baile.

Aprovechar el tiempo. Qué tontería ¿eh, Papá? Es el tiempo el que se aprovecha de nosotros. Nosotros lo único que podemos hacer es disfrutarlo. Y recordando todo lo que has vivido hasta el día de hoy puedo creer que tú sí sigues disfrutando de él: del tiempo.

Hoy no puedo verte y darte un beso y felicitarte pero puedo reconocerte en las cosas que has hecho (las haya vivido o no) y desearte que, al igual que los otros días de tu vida lo disfrutes tal y como lo has hecho hasta ahora. Venga lo que venga.


Un beso de tu hijo que te quiere,


KiKe

28 mayo 2008

Tras la Facultad


Finalmente. Ahora. Tiempo pasado. Por fín.

Finalmente he encontrado que todas las discusiones y quebraderos de cabeza tubieron su sentido.

Ahora, tras algún que otro disgusto por culpa de algunos comportamientos infantiloides, recupero lo que lancé en su momento. Un alarde de dignidad que algunos utilizaron para caer bien acolchados. Yo, en silencio, argüí que el tiempo me pondría en mi sitio.

Tiempo pasdo me promulgué a mí mismo cómo sería yo en el futuro. Reflexioné quien quería ser. Muy seriamente y con cierta ayuda que divinamente me vino al pelo poder decir hoy:

Por fín. Hoy. A punto de cobrar trabajando en un centro público de educación primaria. Feliz.

A veces los niños me preguntan porqué elegí ser maestro. Entonces esbozo una gran sonrisa. Respiro profundamente, les miro y repito las palabras que me dijo en su día otro enamorado de la profesión:

Porque me encanta

30 abril 2007

Ja en tenim prou


Y digo yo ¿de qué tenemos suficiente? Permitirme que os condene a todos a la duda más sincera. Yo nunca tengo bastante, incluso tengo curiosidad de hasta dónde pueden llegar estos necios. Rezo poco pero cuando lo hago, lo hago por dos motivos y siempre es por joder. Uno es por que los ricos encuentren el elixir de la vida eterna y el otro, bueno ya os lo imagináis.

Así no tendrían más remedio que comerse la mierda de mundo que están construyendo, las mierdas de ciudades de las que nada quedará dentro de un millón de años.

¡Ay! ¡pero si se escucharan mis rezos! Si esta gente mutara el ADN basura y se regenera hasta el infinito... el día más feliz de mi vida.

Ese día brindaría con la mejor botella del vino más artesanal y me iría a vivir al monte a pasar mis últimos días en paz.

Ellos por el contrario comenzarían a extinguir los recursos, se quedarían sin esclavos que los mantuvieran y con el paso del tiempo terminarían suicidándose porque no soportarían un mundo en el que todos fueran igual de poderosos. Un mundo que tal vez soñó Hobbes y que yo les deseo desde lo más profundo de mi corazón.

¿Que podemos votar y cambiar las cosas? Sí, pero no es tan divertido. Es mejor imaginar a la R!Ta atravesada por un tomahawk enviado por ZetaPlana por la lucha del desierto del mediterráneo o imaginar a Obu$h mordiendo en el cuello a Blair por el último pepino comestible ultratransgénico que se cultiva el sólo, se recoge, se envasa al vacío y se autopega el código de barras anti-juanker (de juankear. vid Hackear).

Bah, recogeros las babas. Todos en el fondo soñamos con ese día. Si al final a lo que votaremos todos será a la razón y terminaremos rezando estupideces como esta porque nosotros, por mucho que recemos, no viviremos mucho más (menos mal) en un mundo en el que ellos tienen las armas y nosotros las canciones, ellos los puestos de trabajo y nosotros el amor. Ellos tienen el oro y nosotros las manos para sacarlo de la mina.

¿Dónde estará ese monte para el retiro? Que me piro a rezar ya.
"Siesquenopué" ser.

Ja en tenim prou.

Actualización:
1- aquí tenéis la película en Youtube (está troceada)
2- aquí podéis seguir leyendo cosas sobre el tema

21 abril 2007

Tiempo = esfuerzo = mismo salario


Estaba yo hablando con mi tutor de las prácticas en un Colegio Público y éste me dijo con mucha sensatez que
explícame tú a mí porqué el tiempo mío es más importante para mí que lo tiene que ser el tiempo de un obrero para él.

Sencillamente inapelable.
Y todavía puede que exista alguien que piense que su tiempo es más importante que el de los demás. Pues se equivoca.
Desde los Declaración Universal de Derechos Humanos del '51 a la que estamos adscritos por "h" o por "b" (peculiar expresión; mi abuelo decía que la "h" era por huevos y digo yo si la "b" no será por bojones. Pero claro mi abuelo era bastante más inteligente que yo) simplifica todo en un:
somos todos iguales

Pues sí, miren ustedes, señores políticos de semiesferas dejen sus salarios al pueblo o sencillamente equiparen los mismos al tiempo empleado. Y no me vengan con lo del esfuerzo que seguramente un tío del hemiciclo no duraría ni 3 minutos deslomado en una zanja en el centro de Madrid.

Su tiempo, señorías es el mismo que el mío, que el de ellos, que el de quien sea. Porque el tiempo que dediquemos a nuestros hijos no tiene precio y, al fin y al cabo, todos ellos merecen nuestro tiempo y seguro que frente a eso nadie discutiría y todos agacharían la cabeza reconociendo que es cierto.

¿Verdad que estoy en lo cierto? Es que parece que algunos no lo tienen tan claro.

02 abril 2007

La búsqueda de la ilusión


Lo abro y espero encontrar una grata sorpresa...

Cada día, cada hora, cada 3 o 4 minutos, la abro con cuidado. Los segundos previos son los más maravillosos. Ya se, ya se, es inútil. Es muy difícil que ocurra, pero de alguna manera esos segundos previos me imagino qué pasaría si allí estuviera. Si al fín lo encontrara...

Podría cumplir mis sueños.

Hoy hace sol, ha dejado de llover y paseo en dirección norte por no se qué calle. Da igual. No tengo rumbo. Sigo buscando en mi desesperación. Mi vida gira en torno a esta búsqueda. Mi búsqueda gira en torno a esa ilusión que precede a la desilusión y al continuar caminando. Hasta que caiga la noche y deba regresar a mi hogar: la calle.

Cada día miles de personas en Valencia abren y cierran desesperados los contenedores de basura. Tal vez nunca esperen nada al abrirlo. Tal vez la ilusión de encontrar una solución a sus problemas les mantenga en pié. Me avergüenzo de éste mundo. Espero contribuir, con vuestra ayuda, a poder cambiarlo.

26 enero 2007

Resoplando al viento


Ese viento que ya no deja respirar a muchos. Esas solapas de calor que recoge la arena de la playa en cada rincón. Las palabras perdidas por algún grito de risa o el dolor contenido de una mano extendida frente la puerta de un mercado del silencio. Todas ellas se han dejado caer sobre el tejado de mi habitación y han ido invadiendo cada rincón de nuestro barrio: cómo de maravilloso puede ser este mundo.

Que las guerras no nos hacen falta. Que ellos pueden ganar dinero, mucho si lo quieren, por otros medios. Que nosotros se lo regalamos. Siempre que nos dejen puros los habanos y sus costas de producción.

Que los esclavos del nuevo siglo son las putas de tu barrio. Que la tortura existe en cada rincón del mundo rico y el pobre se convierte en piedras hirviendo para desesperar el aguante de los niños hasta caer rendidos sobre el lecho, de muerte.

Que puede haber un rosco de pan para todos. Que los copos de hielo que sobrevivieron horas en tu ventana pueden convertirse en una sonrisa siempre que lo queramos.

Que el frío del viento no es más que el calor del suelo avisando del horror. Que el amor no termina con nuestro camino. Que no estamos solos. Que nos tenemos a nadie y a todos. Que somos importantes; tanto que nos lo deberíamos de recordar cada día.

Y que el blanco puede hacer feliz a todo un pueblo. Que puede hacer gritar como locos a los niños al salir del colegio. Que hace ir más despacio a los coches y todos llegaran a casa. Que hace a todos comentar y recordar que han vivido un momento de ilusión, como sacado de un cuento. Y la gente se escucha y necesita ser escuchado. Y se dejan convivir.

Si todo esto lo ha hecho un poco de agua congelada, ¿qué no puede hacer el hombre si se lo propone? Si un color ha hecho tanto hoy en mi barrio ¿qué no puede hacer ese universo, inexplicable por la ciencia, como es nuestro pensamiento?

Querer es poder, no hay duda.